Cada mañana, el colegio San Luis de los Franceses abre sus puertas para recibir a los niños y niñas de 1 y 2 años.

Entre sonrisas, mochilas pequeñas y algún que otro abrazo de despedida, comienza un día lleno de descubrimientos y poniendo a trabajar el oído escuchando el francés que será su segundo idioma durante toda la escolaridad.

En las aulas, los más pequeños aprenden a través de juegos, actividades y música, adaptadas a su edad.

Realizan pintura con diferentes técnicas, experiencias sensoriales y manipulación de texturas, que les permiten explorar y descubrir el entorno. También participan en juegos para saber compartir y relacionarse con sus compañeros, con los que favorecen el inicio hacia la independencia y el bienestar emocional.

Además, se llevan a cabo actividades de lógica-matemática sencillas, ejercicios de motricidad fina y propuestas que fomentan la autonomía en acciones cotidianas como recoger materiales o colaborar en pequeños hábitos diarios.

Durante la jornada también hay momentos de descanso, cuentos, canciones con movimientos y comidas en grupo que fomentan hábitos saludables y de autonomía.

Y pequeños circuitos de psicomotricidad para desarrollar el equilibrio y la coordinación, entre otros.

Las maestras acompañan a los niños en sus primeras experiencias de socialización, ayudándoles a compartir, comunicarse y explorar el mundo que les rodea.

El colegio también promueve encuentros con las familias, creando espacios de participación y comunicación que fortalecen el vínculo entre el centro y el hogar.

Poco a poco, los niños desarrollan nuevas habilidades mientras se sienten seguros y acompañados.

Así, día a día, San Luis se convierte en un espacio seguro de aprendizaje, cuidado y crecimiento, donde los más pequeños aprenden, juegan y crecen felices, sintiéndose seguros y acompañados.

San Luis de los Franceses, colegio católico trilingüe en Madrid