El miércoles 17 de Mayo hace apenas un mes, celebramos la graduación de los alumnos de 2º de bachillerato. Alegría, cariño, complicidad, fueron algunos de los ingredientes de esta bellísima tarde donde nos acompañaron dos invitadas de prestigio…

Comenzamos el acto con una Misa en la que los alumnos de la promoción de 1999 agradecían a Dios el don de haber podido estudiar en San Luis y, por su parte, toda la comunidad educativa agradecía a Dios el don de haber podido educarlos y acompañarlos durante todos estos años.

Más adelante, se procedió al acto propiamente académico, en el que pudimos contar con la presencia de doña Susana Pérez Quislant, excelentísima alcaldesa de Pozuelo, que acudió con la concejala de educación Almudena Ruiz, antigua alumna de San Luis. Ambas acompañaron a don Patrick Royannais, padre rector de la Obra de San Luis de los Franceses, y a Mme Reynier, directora general del colegio, en la entrega de orlas, bandas y diplomas junto a las tutoras de segundo de bachillerato, la coordinadora del curso, Laura Felices, y la coordinadora general de secundaria y bachillerato, Mar Pérez Garnacho. Doña Susana P. Quislant tuvo la amabilidad de pronunciar un discurso en el que reconoció el especial cariño que tiene a nuestro colegio y subrayó la importancia de la educación, en la que el colegio y los padres -con la inestimable ayuda de los abuelos, como oportunamente recordó- trabajen juntos para formar personas íntegras y honestas.

Mme Reynier, después de felicitar a los alumnos por su recorrido en el colegio y aclarar que San Luis no es un sitio de paso, sino una casa –su casa- recordó los principios educativos fundamentales que configuran la identidad del colegio, sobre todo la comprensión de la educación no como un mero proceso, una simple “preparación para la vida”, sino como la vida misma, teniendo claro que no sólo instruimos, sino que educamos a nuestros alumnos desde la antropología cristiana,  que enseña que sólo Cristo enseña al hombre lo que es el hombre (GS 22) y que la persona no es un ser unidimensional (sólo cabeza o sólo cuerpo).

Después de la imposición de las bandas y del emotivo canto del himno del colegio por parte de todos los graduados, los alumnos realizaron un discurso divertido y compartieron algunos de sus recuerdos más queridos con todos los asistentes, mostrando una entrañable unión y complicidad entre ellos. El acto acabó con todos los asistentes en el comedor del colegio disfrutando de un ágape.

Enhorabuena a todos y, sobre todo, ¡gracias!

AM