El próximo viernes 2 de febrero, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada con un lema evocador: “la Vida Consagrada, encuentro con el Amor de Dios.”

Parémonos un segundo para reflexionar sobre esta gran realidad de cada vida humana: Dios nos ha creado por amor… y para amar: amarle a Él, amarnos a nosotros mismos, amar a los demás.

Un lugar privilegiado para crecer en el Amor, es la oración. Por ello nos juntaremos todos los alumnos, desde Grande Section hasta IIº de bachillerato, para rezar juntos: alabando a Dios, dándole las gracias, pidiéndole nuestras necesidades, haciéndole la ofrenda de nuestros corazones como María y San José presentaron al Niño Jesús al Señor en el Templo de Jerusalén. Dos días antes de la Fiesta del Beato María-Eugenio -gran maestro de oración-, le pediremos que nos ayude a vivir y ser fieles a ese encuentro diario con Dios, el Señor de nuestras vidas.

“La oración es en cierto modo como el sol y el centro de todas las ocupaciones del día. En Jesús volvemos a encontrarlo todo y a todos, y podemos serles mucho más útiles. Al acostarnos, tenemos la impresión de que ha sido lo único importante que hemos hecho.”

Carta del beato María-Eugenio a un amigo, el 6 de mayo de 1922.