Con un poquito de bicarbonato y agua fría los peques de la Crèche han pasado una mañana súper divertida.

Esta mezcla simula la nieve y al no ser tóxica para los niños, no pasa nada si se la llevan a la boca.

Se pueden hacer muñecos de nieve, jugar con las formas, en definitiva, dejar volar la imaginación de los más pequeños.

San Luis de los Franceses, colegio católico trilingüe en Madrid