En la huerta recogemos la cosecha del verano, y comemos ricos madroños en otoño.
Saludamos a la familia lombriz y, ya llegado don invierno, vemos con sorpresa como se asoman y estiran las pequeñas semillas que plantamos no hace mucho. Pronto comeremos ricos guisantes y habichuelas, y también fresquitas espinacas, lombardas y acelgas.
Y cada día recogemos los residuos orgánicos de las meriendas que se transformará en rico alimento para las hortalizas de este trocito de tierra.
San Luis de los Franceses, colegio católico trilingüe en Madrid








