Sentimos el otoño al ver un pino nacer y las hojitas caer.
Sentimos el otoño al escuchar al viento cantar.
Sentimos el otoño al oler la tierra mojada bajo nuestros pies.
Sentimos el otoño al saborear las nueces, castañas y almendras que los árboles nos dan.
Y lo sentimos también al plantar semillas, que algún día brotarán.
Y al sentir crecemos con ganas de saber.
Y al crecer sentimos que el otoño va a volver.











