Hace ya muchos días, que papás y niños de la mano, -un poquito temerosos-, a este lugar llegaron.

Y en la puerta, con una bienvenida, una nueva etapa en su vida comenzaron.

Desde ese día, juntos, vivenciando diversiones, juegos, sueños y emociones, reímos y lloramos, y aprendemos a querernos y aceptarnos.

Y así vemos a los niños felices, anidando su ilusión, y con un poco más de tiempo, este cuento se acabó…