Y seguimos disfrutando del otoño, esta vez en Peralejo, donde robles amarillos, dorados y marrones cobijan en sus ramas águilas, azores y algunos halcones.
Dos linces, aún cachorros, suben por el tronco desde donde nos observan con curiosidad ¡Qué bonitas sus miradas! ¡Qué barbaridad!
Los ciervos y los gamos braman asustados, hoy toca visita del veterinario.
Mientras, los jabalíes, más relajados, se rebozan en el barro ¡hay tanto!
Y por fin, el gran temido, el gran esperado….el lobo. No parece tan feroz como lo pintan en los cuentos, pero merece todo nuestro respeto. Hoy los hemos conocido un poquito más, los hemos visto de cerca y los hemos oído aullar.
Y también cabras, y burros, y muflones, un zorro y una llama ¡Cuántas emociones!
Papás, mamás, esta noche no llegaréis a tiempo para contarles un cuento pero seguro que se dormirán muy contentos.
¡¡¡Felices sueños a nuestros pequeños!!!


























