El Papa Francisco afirma en el mensaje que ha inaugurado la Cuaresma de este año que debemos “abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo”.
Desde la pastoral de San Luis, hemos organizado una serie de proyectos solidarios que implican a todos los niveles de secundaria desde una perspectiva verdaderamente católica, esto es, universal.

Nuestra ayuda se hará presente en Argentina, concretamente en la provincia de Salta, a través de la O.N.G. “Vivir y amar con esperanza”, que trabaja ayudando a niños y adultos en estado de exclusión social, con discapacidades y sin recursos. El cónsul de Francia, cuya mujer recibimos en el centro, lidera este proyecto.

A través del programa “Mon correspondant”, estableceremos un intercambio cultural con estudiantes de Costa de Marfil gracias a una antigua alumna, Elena Pérez, que nos permitirá invitar a un grupo de estos alumnos a España para convivir con ellos durante un mes, experimentando -como expresa el título del mensaje papal arriba citado- que “el otro es un don”.

Estaremos presentes también en Marruecos, donde repartiremos ayuda humanitaria en un itinerario de nueve días por diferentes pueblos gracias a Álvaro Pedrayes, antiguo alumno del centro.

A través de la familia Pastor Armada, especialmente de Enrique, ayudaremos a un grupo de religiosas encargadas de cuidar a enfermos con lepra en la India.

Además de esta presencia internacional, nuestro compromiso es también con los que tenemos más cerca. Hemos asistido a la residencia de ancianos y a comedores sociales como el de “santa María Josefa” en la localidad madrileña de Vallecas.

Esperemos que el Señor, sin el que no podemos hacer nada, nos ayude para saber recibir al otro como don y nos de la fuerza para serlo para los demás.

A.M.